Trabajo con las personas que ya están hartas de
las dietas, que quieren sentirse en paz al comer, con su cuerpo y al moverse,
que pueden o no tener algún diagnóstico. En las sesiones rompemos creencias con
información basada en evidencia, trabajamos la culpa, ansiedad y emociones que
pueden despertar el momento de comer, nuestro cuerpo y el momento de activarnos,
todo esto entendiendo el contexto y estilo de vida de cada persona, poniendo
como prioridad el cuidado del cuerpo desde un enfoque completo, humano y real.